La obra gráfica
que anuncia la Ofrenda Floral de las Escoltas Romanas a las Vírgenes de Castro
del Río para el próximo Lunes Santo de 2025 es una composición profundamente
simbólica y cargada de solemnidad, firmada por el diseñador Manu Vaquerizo. El
cartel se erige como un homenaje visual al fervor y la tradición de esta cita
ineludible de la Semana Santa castreña.
Dominando la escena, en un primer plano de imponente presencia, se muestra la
venerada imagen de Nuestra Señora de la Soledad, titular de la Venerable
Cofradía del Santísimo Cristo de la Misericordia, Santo Sepulcro y Soledad de
Nuestra Señora. Ataviada de luto riguroso y coronada por su resplandeciente
halo dorado, la Virgen encarna el dolor contenido y la esperanza serena que
marca la noche del Lunes Santo. Sus manos entrelazadas junto al puñal que
atraviesa su pecho remiten al desgarrador misterio de la Soledad, subrayado por
la expresión melancólica de su rostro.
A su espalda, la luna llena de Nisán alumbra un cielo de tonos oscuros, símbolo
ancestral del tiempo sagrado de la Pascua, mientras la Iglesia del Carmen de Castro del Río, sede
canónica de la hermandad y lugar de inicio de la ofrenda, se recorta en el
horizonte, anclando la escena en el corazón monumental del barrio bajo.
En la parte inferior del cartel, desfilan solemnes y marciales las Escoltas
Romanas de las Hermandades y Cofradías de Castro del Río, portando estandartes
y senatus al compás de la tradición y las marchas procesionales. Los soldados
romanos, con sus armaduras de cuero y sus cascos, encarnan la custodia y el
respeto a las Imágenes Sagradas, completando el ceremonial que distingue esta
ofrenda única.
La composición floral, clave en el mensaje visual de la obra, se materializa en
dos elementos florales de gran carga simbólica: un iris morado, flor de la
Pasión y de la penitencia, y un clavel rojo, símbolo de la sangre derramada y
del amor martirial. Ambos flanquean el rótulo central, donde se lee con
sobriedad y elegancia: "Lunes Santo MMXXV - Ofrenda Floral".
El conjunto se presenta sobre un fondo de sobria oscuridad, que realza la
intensidad de los elementos destacados y evoca la atmósfera de recogimiento
propia de la Semana Mayor.
Este cartel, obra de Manu Vaquerizo, no solo anuncia un acto, sino que convoca
al espectador a una cita con la devoción, la historia y el sentir profundo de
un pueblo que rinde homenaje a sus Vírgenes bajo la custodia de sus legendarias
escoltas romanas.